lunes, 3 de noviembre de 2014

Atuncolla, Joya arquitectónica del Altiplano

Escribe: Néstor Pilco Contreras

El 2 de mayo de este año, un total de 39 distritos de las diferentes provincias de la región Puno celebran sus 160 años de creación política a través del Decreto Legislativo Nro. 12103 aprobado por el presidente transitorio del Perú, don Ramón Castilla y Marquesado, en evocación al combate de 2 mayo y al héroe José Gálvez Ugúsquiza. Uno de los distritos de la provincia de Puno, es Atuncolla considerada como “La joya arqueológica y turística del Altiplano”.

Ubicación Geográfica
El distrito de Atuncolla está ubicado al oeste del Lago Titicaca a una distancia de 30 km. aproximadamente de la ciudad de Puno, políticamente es uno de los 15 distritos de la provincia y región de Puno. Está localizada a 3822 m. de altitud, en la región natural de Suni. Siguiendo la división política –administrativa Qolla el distrito está dividido en dos sectores o parcialidades: Hanansaya, que consta de 15 comunidades y Hurinsaya compuesto de 12 comunidades, hathas o ayllus. Por el norte limita con el distrito de Caracoto, por el sur con el distrito de Tiquillaca y Paucarcolla, por el este con distrito de Huata y Paucarcolla y; por el oeste con los distritos de Vilque y Cabana.

Primeros pobladores de Atuncolla
Las investigaciones arqueológicas indican que los primeros grupos humanos que arribaron al territorio puneño fue hace 10 000 a.c. con una cultura elemental, es decir recolectores, cazadores y pescadores nómades que siguiendo el curso de los ríos se establecieron en cuevas o cavernas donde dejaron sus muestras culturales, las pinturas rupestres. Estos primitivos pobladores, tenían como instrumento principal la piedra, vestían con pieles de animales y estaban agrupados en bandas u hordas dirigidas por el más capaz.
“Este periodo denominado como pre-cerámico o lítico o pre agrícola, habría perdurado hasta el año 5 000 a.c. siendo el de mas duración desde la llegada de los primeros habitantes al altiplano (Palao; 2005:12). Se caracteriza por poblaciones de recolectores y cazadores fundamentalmente nómadas, por bajas densidades poblacionales; y por una dependencia en la flora y fauna lacustre y no domestica.

El señorío Kolla
El señorio Kolla, contaba con una población numerosa y un territorio extenso. Se encontraba ubicado el nor- oeste del Lago Titicaca o Puquinacocha, según la cosmovisión altiplánica se encontraba dividido en dos grandes sectores Urcosuyo y Omasuyo; estos a su vez se dividían en ayllus o Hathas. Los Kollas comprendía las provincias de San Román, Lampa, Azángaro, Huancané y Ayaviri en la región peruana de Puno. Carabuco, Ancorraimes y Huangasco en los actuales territorios de la república de Bolivia. La ciudad capital de los Kollas  probablemente fue Ullagachi.
El estado o reino Kolla, según el memorial de los caciques de Huancané (1583) se componía de diferentes naciones o etnias como Caminaca, Achaya, Taraco y otros pueblos. Así mismo dentro del territorio Kolla, fue evidente la presencia de dos nacionalidades: Los puquinas o Collas y Aymara, en cantidades aproximadamente equiparables; pero donde, la primera tenía el poder y control político. Los puquinas conformaban los relictos de la antigua población nativa de la región forjadores de las culturas más importantes de la región altiplánica tales como Pukara, Tiahuanaco y Kollas. Recién con la anexión Kolla, al imperio de los incas, se produce la introducción de ingentes grupos mitmas procedentes de otras nacionalidades, incluso de reinos de habla Quechua.

He ahí porque en los ayllus del reino Kolla se hablaban varios idiomas: en la circunscripción de Ancorraimes y Paucarcolla conocían el Aymara, quechua y Puquina. En la de Vilque [Chico], Huancané, Moho y Conima el Aymara y Puquina. En el de Capachica y Coata apenas puquina; mientras que en Puno únicamente el Aymara (Anónimo de Charcas 1604: 171 – 179). Los uros de Coata se entendían en puquina.

El ayllu Kolla, fue la unidad económica y social especializada en una actividad económica, estos con el advenimiento inca, fueron unos aniquilados con dureza  y otros  desplazados o deportados a lugares muy lejanos: Pasto, Quito, Cayambe y Carangue en el extremo septentrional del imperio; y a Cheque en el Contisuyo. No solo, el desplazamiento fue externo, también, hubo migraciones internas dentro del territorio Kolla. Según Waldemar Espinoza “… por disposición del emperador del Tahuantinsuyo, seguidamente que una serie de proyectistas y técnicos inspeccionaron la geografía del país Colla, se determinó establecer un centro o unidad productora con tejedores de telas finas (cumbicamayoc) de confeccionadores de ropa adornada con plumas (ticacamayoc) y de ceramistas (sañucamayoc) en los asientos y parajes de Milleria y Cupe (Huancané), con artesanos procedentes de los distintos suyos y sayas de la nacionalidad Colla únicamente; y no de otros reinos andinos”.

El altiplano circunlacustre es uno de los sitios cultural y paisajísticamente más diverso, el distrito de Atuncolla ubicado a 9 kilómetros de la carretera Puno – Juliaca, es quizá el lugar más privilegiado, por su cultura, historia, tradición y religiosidad. No en vano Atuncolla fue capital etnohistórica del señorio Kolla, durante el intermedio tardio (1100 – 1450 d.c) y posteriormente, también la capital de uno de los cuadrantes del Tahuantinsuyo, el Collasuyo. Tal vez sea Sillustani el lugar más visitado por los turistas tanto nacionales y extranjeros, por la majestuosidad de sus torres funerarias; sin embargo Atuncolla no solo ofrece ese emblemático lugar. A pocos kilómetros de llegar a Sillustani existe una ruta que conduce hacia las localidades de San Pedro de Patas, Ali Grande, Casci y Llungo donde se puede apreciar monumentales chullpas y fortalezas Kollas.

kollas durante el Tahuantinsuyo
Durante la dominación inca, Hatuncolla fue una de las llactas mas importantes y estratégicos del Tahuantinsuyo, por ello el decimo soberano del Cusco Tupac Inca Yupanqui nombró a Hatuncolla como centro político y administrativo del Collasuyo, asimismo se realizó un conjunto de reformas como: La construcción de un sistema de caminos (“capac ñan”) a través del Altiplano, con pequeños edificios y posadas (“tambos”) para recambio de mensajeros (“chasquis”) en las dos rutas a ambas orillas del Lago Titicaca.
Durante la dominación hispana, la región del Collao o Collasuyo constituía la zona más prospera y las poblada según señalan los principales cronistas y los primeros españoles Diego de Agüero y Pedro de Moguer que llegaron al altiplano puneño por orden del Marques Francisco Pizarro.

El príncipe de los cronistas Pedro Cieza de León sostiene que “Hatuncolla fue en los tiempos pasados la mas principal cosa del Collao, y afirman los naturales del que antes que los ingas los sojuzgasen, los mandaron los Zapana y otros descendientes suyos, los cuales pudieron tanto, que ganaron muchos despojos en batallas que dieron a los comarcanos; y después los ingas adornaron este pueblo con crecimiento de edificios y mucha cantidad de depósitos, adonde por su mandato se ponían los tributos que se traían de las comarcas, y había templo del sol con numero de mamaconas y sacerdotes para servicio del, y cantidad de mitimaes y gente de guerra puesta por frontera que guarda de la provincia y seguridad de que no se levante tirano ninguno contra el que ellos tenían por su soberano señor. De manera que se puede con verdad afirmar haber sido Hatuncolla gran cosa, y así lo demuestra su nombre, porque Hatun quiere decir en nuestra lengua, grande”.

Atuncolla durante la Colonia
La invasión española buscó ganar más espacios y tierras para la explotación y acumulación de riqueza mineral. Esta nueva organización socio- política colonial, desarticuló y descompuso la configuración del panorama de los grupos étnicos existentes en el altiplano. Los españoles crearon las parcialidades que reemplazaban a los ayllus, hathas o sayas, luego entre 1535 y 1570 se crean las encomiendas y posteriormente reemplazado por los corregimientos. El Licenciado Vaca de Castro, en 1543, en sus Ordenanzas de tambos, al reseñar el camino de Urcosuyo, consignaba: “…Con relación al ramal que conducía a Arequipa, registró: “del dicho Pueblo de Puno se ha de ir al Pueblo de Hatún Collao… del dicho Pueblo de Hatún Collao se ha de ir a Cahuana…”.

La región norte del Lago Titicaca, estaba dividida en “Collas de Urcosuyo” subdividido en 13 encomiendas dentro de ellos se ubicaba  Hatuncolla o Atuncolla, mientras los “Collas del Umasuyo” estaba dividido en 22 encomiendas. Las encomiendas de “Collas de Urcosuyo” fueron: Nicasio (¿y Calapuja?), Lampa Hanansaya, Lampa Hurinsaya, Juliaca (o “Xullaca”), Coata, Capachica, Caracoto (¿y Huata?), Cabana (o “Cavana”), Cabanilla (o “Cabanilla y Oliberes”), Hatuncolla (o “Atuncolla”), Paucarcolla, Puno, y Mañaso y Vilque [Chico].
Según la visita General del Virrey Francisco de Toledo, Conde de Oropesa, en el año de 1573 el repartimiento de Atuncolla tenía como primer encomendero a Doña Lucia de Luyando, designado por el Virrey Marques de Cañete. Atuncolla estaba poblado y reducido en tres pueblos de indios llamados Xarassa Cara Cazi, Mari Cacxi y Chiagasa  cuyo nuevo encomendero nombrado por el Virrey Toledo fue Juan Álvarez Maldonado.

Atuncolla tenía una población de 2385 personas, 601 indios tributarios de los cuales 391 hatunlunas (quechuas) y 210 uros. 36 viejos inútiles y enfermos, 596 muchachos menores de 17 años y 1152 mujeres de todas edades y estados.  Los tributos que pagaban los habitantes de la encomienda de Atuncolla, según la tasa toledana fue de la siguiente manera 

HATUNLUNAS (391 tributarios)
UROS (210 tributarios)
TRIBUTOS
Equivalente en Plata
TRIBUTOS
Equivalente en Plata
Tributos en Plata
1750 pesos 4 ts
Tributos en plata
468 pesos
60 carneros (llamas)
150 pesos
29 arrobas de pescado
36 pesos 2ts.
75 fanegas de chuño
150 pesos
80 piezas de ropa abasca
120 pesos
60 piezas de ropa abasca
150 pesos


89 piezas de hechuras
133 pesos 4 ts.


SUBTOTAL
2333 pesos 8ts.

624 2ts.
TOTAL
2958 pesos
FUENTE: David N. Cook “Tasa de Visita General de Francisco de Toledo” Pág. 98 – 99.

 Posterior a 1 565 se establece en el Perú nuevas unidades político administrativas, llamados corregimientos, que son equivalentes a las provincias actuales. En el altiplano circunlacustre se establecen los corregimientos de Urcosuyo o Lampa, Collasuyo, Paucarcolla, Chucuito, Llaja, Pacajes y otros. El corregimiento de Urcosuyo o Lampa comprendía los siguientes repartimientos Hatuncolla, Mañazo, Caracoto, Cavana, Cavanilla y Olibares, Lampa, Nicasio, Ayaviri y Cupi, Oruro (Orurillo), Nuñoa, Angara, Pucará, Jullaca (Juliaca), Llalli, Macari, Umachiri, Ancoayllo y Ullacache (Cook, 2010: 366 – 367)

Mapa de corregimientos del sur andino. Durante los siglos XVI - XVII

“En el siglo XVII, seis corregimientos situados dentro de las fronteras del actual Perú contribuyeron a la célebre mita de Potosi: Quispicanchi, Azángaro o Collasuyo, Urcosuyo o Atuncolla, Canas y Canchis, Paucarcolla y Chucuito. El repartimiento más cercano… se encuentra a mas de 500 kilómetros de Potosi” (Cook, 2010:299). Estas dura condiciones de administración colonial hizo que los habitantes de Atuncolla disminuyan y pasen a convertirse en “indios forasteros”, que migran a otros territorios fuera del alcance de la mita minera. 

Atuncolla durante la República
Durante la rebelión de Tupac Amaru II, el altiplano puneño fue el principal escenario de las luchas entre las huestes tupacamaristas y realistas. En puno destaca la participación activa del azangarino Pedro Vilca Apaza y sus lugartenientes caciques de Atuncolla, Cabana y Paucarcolla. Tupac Amaru tuvo su cuartel provisorio en el cerro Sucamani, donde en la actualidad se puede apreciar la muralla defensiva.  Así mismo los pueblos del altiplano participaron activamente en la rebelión de los Hermanos Angulo y Mateo Pumacahua en 1814.

Durante el proceso de independencia el ejército realista ocupó gran parte del territorio  puneño. Si bien la independencia fue proclamada el 28 de julio de 1821, los pueblos de Puno, seguían bajo el poder español. De la misma manera durante la guerra con Chile los pueblos del altiplano participaron activamente con logística y alimentación básicamente. El distrito de Atuncolla fue creado el 2 de mayo de 1854 por disposición del presidente de la república Ramón Castilla Marquesado. 

En la actualidad el distrito de Atuncolla cuenta con una población estimada de 5639 (2013) según el INEI de los cuales, el 90 .06 % es de idioma Quechua - castellano hablante. Las mujeres y hombres del medio rural se comunican hablando Quechua; en el medio urbano se habla Quechua y castellano. Las principales actividades económicas que realizan sus pobladores son la agricultura, ganadería y turismo. La Capital del Distrito de Atuncolla lleva el mismo nombre a la vez, se encuentra dividido en 27 comunidades campesinas distribuidas en dos suyos, Urinsaya (12 comunidades) y Hanansaya (15 comunidades).

GALERIA DE FOTOS DE LAS CHULLPAS DE ATUNCOLLA 

Chullpa circular de comunidad Patas. 

Chullpa circular con grabado de serpientes de Patas
Chullpa de Cacsi
Hatunwasi Chambilla de Sillustani

Chullpa cuadrada de Sillustani,donde se aprecia la piedra de 12 ángulos. 

miércoles, 8 de octubre de 2014

Semblanza a Miguel Grau Seminario

Nació en Piura pero se crió en Paita
El 27 de julio de 1834 nació don Miguel Grau Seminario en la ciudad de Piura padre fue don Juan Manuel Grau y Berrío, nacido en Cartagena de Indias, en Colombia, de ascendencia catalana, quien llegó al grado de teniente coronel en la Expedición Libertadora del Norte, jefaturada por Simón Bolívar, y que, terminada la gesta independentista, se quedó en el Perú y obtuvo la nacionalidad peruana. Su madre fue doña Luisa Seminario del castillo. Vivió los primeros días de su infancia en la sexta cuadra de la callede los Mercaderes y fue bautizado en la iglesia matriz de San Miguel.El jubilado militar Juan Manuel Grau y Berrío se empleó en la aduana y se afincó en Paita cuando Miguel Grau tenía ocho años. No tuvo una enseñanza escolarizada, pero su padre lo puso bajo el cuidado de Manuel Francisco Herrera, capitán del bergantín colombiano “Tescua”. Allí, pues,Grau convivió entre la arena y el agua y se enamoró del mar. Lo cierto es que a muy temprana edad, a los 10 años, en 1843, Miguel Grau hizo su primer viaje marítimo en dicha nave mercante, rumbo a Panamá. Vivióuna indescriptible aventura, porque, luego de varios viajes, el barco naufragó y Miguel Grau se salvó milagrosamente.
El mar lo atrajo definitivamente

El 14 de mayo de 1854, Miguel Grau ingresó a la marina de guerra. Todavía como alumno del cuerpo general de la armada, es decir, como guardia marina,hizo sus primeros viajes a bordo del vapor “Rímac”, el mejor barco de la marina de guerra del Perú de su época. Después pasó al “Apurímac”, alcanzando el grado de alférez de fragata en el año 1856.
¿Cómo era Grau?

En el año 1867, Grau pidió licenciade la armada y se casó el 12 de abril de 1867 con doña Dolores Cavero y Núñez en la Catedral de Lima. La pareja llegó a tener diez hijos. “Era Grau –dice Francisco Alayza Paz Soldán– de mediana estatura, grueso, de piel morena y espesas barbas negras...”. González Prada dice que era: “Sencillo,arraigado a las tradiciones religiosas,ajenas a las dudas del filósofo,hacía gala de cristiano y demandaba la absolución del sacerdote antes de partir con la bendición de todos los corazones. Siendo sinceramente religioso, no conocía la codicia –esa vitalidad de los hombres yertos–, ni la cólera violenta–ese momentáneo valor de los cobardes–, ni la soberbia –ese calor maldito que solo lo engendran víboras en el pecho–. A tanto llegaba la humildad de su carácter que, hostigado un día por las alabanzas de los necios que asedían a los hombres de mérito, exclamó: ‘Vamos, yo no soy más que un pobre marinero que trata de servir a su patria’”.
Grau poco antes de la Guerra del Pacífico
En el año 1868 se reincorpora a la Marina de Guerra, es ascendido al grado de capitán de fragata y toma el mando del monitor “Huáscar”. En el año 1872 (22-26 de julio), Grau se opuso al legicidio de los hermanos Gutiérrez (Tomás, Silvestre, Marceliano y Marcelino) y defendió el proceso democrático y al gobierno civil de Manuel Pardo. En 1873 fue ascendido a capitán de navío, pero el año 1876 tuvo que dejar el comando del “Huáscar” porque, propuesto por el Partido Civil, fue elegido diputado por la provincia de Paita. Participó en el Parlamento hastael año 1878. En 1877 había sido nombrado por el presidente Mariano Ignacio Prado como Comandante General de la Marina, cargo en el que se mantuvo hasta 1878.
Las armadas de guerra de Chile y Perú en 1879
La Guerra del Pacífico fue declarada por Chile, contra Perú y Bolivia, el 5 de abril de 1879. En el mar, la “alianza” solo se atenía a la armada peruana, porque Bolivia no tenía ningún buque. Pero, la diferencia de las escuadras armadas de Perú y Chile era notoria. La chilena estaba formadapor: a) 2 acorazados (“Almirante Cochrane” y “Blanco Encalada”, gemelos fabricados en 1874; de 2 900 caballos de fuerza, equipados con 6 cañones cada uno); b) 2 corbetas (“Chacabuco” y “O´Higgins”; 800 caballos de fuerza, 3 cañones c/u); y c) 4 buques de madera (“Esmeralda”,“Covadonga”, “Magallanes” y “Abtao”). La escuadra peruana estaba integrada por: a) El monitor “Huáscar” (fabricadoen 1866, de 1 300 toneladas, de 300 caballos de fuerza, 2 cañones de 300, 2 de 40, blindaje de 4,5 a 5 pulgadas); b) La fragata “Independencia”(construida en 1865, de 2 004 toneladas, de 550 caballos de fuerza,12 cañones de 70, 2 de 150, 4 de 32, y 4 de 9); y c) 4 barcos de madera (“Unión”, “Pilcomayo”, “Atahualpa” y “Manco Cápac”). Grau asumió elmando del monitor “Huáscar”.

El Combate de Iquique: sus infortunios grandezas y cobardías
El 21 de mayo de 1879 se enfrentaron en el Combate de Iquique los buques chilenos “Esmeralda” y “Covadonga”. Miguel Grau Seminario, comandantedel “Huáscar”, derrotó a Arturo Prat, jefe de la “Esmeralda”,barco que naufragó a raíz de tres espolonazos del “Huáscar”, a un kilómetroal norte de la ciudad de Iquique. En cambio, la “Independencia”,comandada por Juan G. More, que perseguía a la “Covadonga” (de poco calado), encalló y naufragó a 18 kilómetros al sur de Iquique, en el sector denominado de Punta Gruesa, donde sus restos se hallan a 270 metros de la costa y a 12 metros de profundidad. Chile perdió un barco de 850 toneladas, el Perú uno de 2 004 toneladas,el más grande y el mejor equipado de sus barcos. Por ese motivo, el Combate de Iquique tuvo resultados adversos para el Perú. La “Independencia” era superior al viejo barco “Esmeralda”. Pero la mayor grandeza en ese combate fue el comportamiento ejemplar de los marinos peruanos que auxiliaron a los marinos de Prat que corrían el peligro de morir ahogados. Entre tanto, los marinos chilenos de la “Covadonga” ultimaban cobardemente a los peruanos de la encallada “Independencia”.
Las hazañas del “Huáscar” y su ejemplar marinería
Después de los hechos de Iquique, se empinó la gloria de Grau y del“Huáscar”. Durante cinco meses (mayo-octubre) se paseó en el Pacífico,demostrando su marinería pericia en todas las maniobras bélicas y de abastecimiento que se le encomendó. Una síntesis de sus hazañas es la siguiente:

1. En Mejillones, destruyó a la goleta chilena “Clorinda”.

2. Bombardeó Antofagasta.
3. La goleta “Coquimbo” y la barca “Emilia” fueron apresadas.
4. Combatió y burló los navíos “Covadonga”, “Cochrane”, “Magallanes" “Abtao”.
5. Sorpresivamente, se presentó en nueve puertos chilenos, sembrando zozobra. 
6. Cortó el cable submarino enAntofagasta.
7. El 23 de julio, junto con la “Unión”, apresó el transporte “Rímac”, que conducía al escuadrón“Carabineros de Yungay”,más armas y municiones,a Antofagasta. Era el “Rímac”un vapor nuevo. En él se encontró 240 plazas de caballería,con equipo completo y las correspondientes cabalgaduras. Además, 300 rifles Comblain,con 200 mil balas; carabinas Remington y otras armas;lo mismo que 400 toneladas de buen carbón inglés y un abastecimiento de rancho con víveres en buen estado.

El combate de Angamos define las uperioridad marítima
El día 8 de octubre de 1879, entre Antofagasta y Mejillones, una de las patrullas chilenas avistó al “Huáscar” y a la “Unión”. Esa patrulla chilena estaba formada por el “Blanco Encalada”, la “Covadonga” y el “Matías Cousiño”.Grau logra evadirla; pero, a poca distancia, por barlovento, las naves peruanas vieron el humo de otras tres embarcaciones chilenas que se interponían en su ruta. Eran el “Cochrane”, la “O´Higgins” y el “Loa”. Se hallaba, pues, el “Huáscar” rodeado por todos los buques de la escuadra enemiga. La “Unión” logró escapar.El “Huáscar”, a las 9,20 a.m., empezó a enfrentarse en solitario y heroico combate contra 6 naves chilenas. Una hora y diez minutos duró la contienda. Los chilenos se aseguraron, primero, de matar a Grau volando la torre de mando de su nave. Elías Aguirre, José Melitón Rodríguez y otros lo siguieronen el mando y en la inmolación. “Muertos y heridos, algunos de ellos mutilados, quedaron esparcidos en el ‘Huáscar’; la torre de mando estaba deshecha; los cañones, silenciosos en la parte alta y desmontados abajo. Al fin los chilenos se posesionaron de su enemigo, en momentos en que el agua lo estaba inundando por orden de los jefes sobrevivientes”.
Testimonio de un corresponsal chileno sobre el “Huáscar”
Un marino de guerra chileno que expectó el combate desde el “Loa” escribió un artículo para el diario “El Mercurio” de Santiago, que fue publicado en un suplemento especial el 18 de octubre de 1879. Luego de la descripción del combate, hace una narración de cómo habían encontrado el “Huáscar” al abordarlo. Su pavorosa descripción dice que “las principales averías sufridas por el ‘Huáscar’ fueron las siguientes: En el castillo: dos balazos que destruyeron los pescantes de las anclas, las bitas del bauprés y destrozaron la parte superior. En la torre: uno que después de romper las planchas de blindaje dio en el muñón de la derecha del cañón del mismo lado, destrozó la guardera y mató diez hombres. Otro que también perforó la torre, rompiéndole los baos y desquiciando tres planchas de blindaje. Esta granada barrió por completo con los nuevos sirvientes de los cañones. Otra que penetró 1 1/2 pulgadas y desquició una plancha, y un gran número de rasmilladuras causadas por los cascos. Costado de babor.Frente a la torre, una en el canto del blindaje, que hizo explosión allí,matando a varios hombres en la cubierta. Torre de combate del Comandante.

Dos balazos que la destrozaron por completo. Falcas. Destruidas y retorcidas en gran parte. Pañoles de timoneles a popa. Desaparecidos por completo. Botes. No quedó ninguno. Los pescantes de un bote cortados. A popa. Cuatro balazos que destruyeron otras tantas veces los guardianes del timón. Estos mismos destrozaron completamente las cámaras del Comandante y oficiales. Seis baos de la Cámara del Comandante rotos. Costado de estribor. Uno que penetró en el departamento de la máquina sin causar daño en ella, pero destrozando los camarotes de ingenieros. En la cubierta. Uno frente a la chimenea, a estribor, a proa de la torre, que hizo grandes estragos en el interior del buque. Otro a proa del palo mayor,no penetró. Como se ve, fueron terribles los efectos causados por los proyectiles de nuestros blindados, y algunos prisioneros confiesan que estaban muy lejos de figurarse tamaños destrozos. La granada Pallisier, que fue la que exclusivamente emplearon nuestros buques, ha confirmado con esto su ya terrible reputación. Los tiros más notables por el efecto producido fueron uno que cortó como a cincel, en la caña, un cañón de a 12 Armstrong del lado de babor; el primero que dio en el reducto del Comandante y que perforándolo por babor en todo su espesor de tres pulgadas de blindaje, cinco de madera y un forro interior en forma de almohada para amortiguar el ruido de los disparos, tuvo todavía fuerza suficiente para arrancar por completo el lienzo de la pared del lado opuesto y echarla sobre la cubierta a algunos metros de distancia;y, por fin, uno de los dos perforaron la torre de los cañones,el que tuvo aun poder para romperla guardera del cañón y para haberido a estallar en el lado opuesto dela torre [...] El ‘Huáscar’ alcanzó a hacer de 40 a 45 disparos con sus cañones de a 300, y unos 5 ó 6con los de cubierta; fuera de los tiros de ametralladora y rifle, cuyo número no se ha podido calcular[...] Las averías sufridas por el ‘Cochrane’, que fue el que sostuvo lo más recio y la mayor parte del combate, estuvieron muy lejos de llegar ni relativamente a la altura de las que sufrió el ‘Huáscar’”.

Grau no quiso abandonar supuesto de combate
En el momento de morir gloriosamente,el comandante del monitor“Huáscar” tenía el grado de contralmirante;grado que, como ya dijimos, había sido concedido por el Congreso. Pero el 31 de agosto,al desembarcar en Arica, Grau se enteró de su ascenso y decidió no usar las insignias correspondientes al de contralmirante porque hacerlo significaba alejarse del comando del monitor, cosa que le disgustaba.
Para él, los mejores servicios a la patria los realizaba desde el “Huáscar”. Y, por eso, con el uniforme de comandante pasó al lugar de los héroes. Ese detalle lo corrobora Pedro Garezon, uno de los sobrevivientes del combate de Angamos, en memorándum que dirigió a la revista Perú Ilustrado en 1890, cuando dice:“Al entrar en combate, el Contralmirante vestía pantalón azul sin galón,levita de paño castro del mismo color, con tres botones en las bocamangas;llevaba prendidas las insignias de capitán de navío, calada la gorra con placa y calzaba botines de cuero con elásticos. El Contralmirante no llegó a usar a bordo el uniforme de su clase ni arboló su insignia de Contralmirante”. Garezon fue teniente primero y su puesto en el “Huáscar”era el de Oficial de Derrota y Señales.

Póstumos homenajes al Caballero de los Mares
El 15 de julio de 1890, los restos de Grau fueron repatriados de Chile (cementerio de Santiago de Chile) al Perú (cementerio “Presbítero Maestro”,Lima). El 28 de julio de 1906 se puso una placa recordatoria en la casa donde nació Grau, en Piura, convertida ahora en museo. El 8 de setiembrede 1908 los restos del gran almirante fueron depositados en la “Criptade los Héroes” (Parque Universitario, Lima). El 8 de octubre de 1943 se develó un monumento a Grau al inicio de la avenida que lleva su nombre,en el Cercado de Lima. En el año del Combate de Angamos, el artista español Pedro Muñiz pintó a Grau con su uniforme de contralmirante que nunca usó. En 1949, siendo presidente de la República el Dr. Luis Bustamante y Rivero, el Congreso dio la Ley Nº 10689, que determinó el ascenso de Grau a la clase de Almirante “que la voluntad nacional ha concedido al Contralmirante de la Armada don Miguel Grau...”.
La Ley Nº 16689, del 25 de octubre de 1967, siendo presidente de la República el arquitecto Fernando Belaunde Terry, creó el título honorífico de Gran Almirante del Perú para Grau, “el mismo que será conferido en forma póstuma al héroe máximo y glorioso de nuestra Armada, don Miguel Grau Seminario”.