viernes, 17 de junio de 2022

La endogamia causó la deformación facial de los habsburgo

Un estudio realizado sobre varios retratos de algunos miembros de esta dinastía ha revelado nuevos datos sobre la relación entre la consanguinidad practicada por sus miembros durante más de 200 años y la aparición de ciertas deformidades faciales como el prognatismo mandibular o la deficiencia maxilar.

                                                 Carlos II "El Hechizado" sufrió el síndrome de Klinefelter

La típica "mandíbula de Habsburgo" que presentan los miembros de esta estirpe, se vio reforzada por la endogamia dominante en la familia durante casi 200 años.

De todos es sabido que el último rey Habsburgo de España, Carlos II, apodado "El Hechizado", murió sin descendencia tras una vida desgraciada marcada por la enfermedad y las malformaciones congénitas. Sus numerosos retratos no podían disimular el aspecto de un hombre que, tal como describió un embajador francés, era "de aspecto enfermizo, frente estrecha, mirada incierta, labio caído, cuerpo desmedido y torpe de gestos". Carlos II contenía en sí mismo el compendio de todas las deformaciones faciales de los Austrias: una gran nariz con punta sobresaliente que cae sobre el labio inferior, también prominente, y una mandíbula inferior con un acusado prognatismo.

Un estudio que analiza las malformaciones faciales que sufrieron los miembros de la dinastía de los Habsburgo, entre los que se incluyen numerosos monarcas españoles, sus esposas y sus hijos. El equipo investigador ha estado formado por genetistas de la Universidad de Santiago de Compostela, entre los que se encuentran Román Vilas y Gonzalo Álvarez, y también por diez cirujanos maxilofaciales, dirigidos por Florencio Monje, presidente de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial y de Cabeza y Cuello. En él se sugiere que la típica "mandíbula de Habsburgo" que presentan los miembros de esta estirpe, cuya principal característica es su acusado prognatismo, se vio reforzada por la endogamia dominante en la familia durante más de 200 años. Así, se ha detectado una estrecha relación entre la consanguinidad (cuya extensión se ha calculado a partir de un árbol genealógico con más de 6.000 individuos pertenecientes a más de 20 generaciones) y el grado de prognatismo mandibular, y también con la deficiencia maxilar, aunque ésta, al parecer, en menor grado. Por ejemplo, si Felipe el Hermoso tenía un grado de consanguinidad del 0,025, el de Carlos II, el último representante de la dinastía en España, era del 0,25, lo que significa que el 25% de sus genes estaban repetidos.

RETRATOS REVELADORES

Para llevar a cabo esta investigación, se analizaron un total de 66 retratos de quince miembros de la dinastía Habsburgo conservados en algunos grandes museos del mundo, como el Museo del Prado o el Museo de Historia del Arte de Viena (de estas dos instituciones proceden el 70% de los cuadros analizados). Los especialistas lograron clasificar a partir de los retratos once características de deficiencia maxilar y siete de prognatismo mandibular. El estudio arranca con María de Borgoña, esposa del emperador Maximiliano I de Habsburgo, que es quien muestra menos indicios de deficiencia maxilar y prognatismo mandibular. Luego se ha seguido con el hijo de ambos, Felipe el Hermoso, su padre, el propio emperador Maximilano I, y la esposa de Felipe, Juana de Castilla, y la investigación termina con Carlos II, el último y desgraciado exponente de la dinastía en España.

CARLOS I DE ESPAÑA Y V ALEMANIA (1500-1558) FUE EL HIJO DE JUANA I DE CASTILLA Y FELIPE EL HERMOSO.

También se analizaron retratos de Margarita de Austria, hermana de Felipe el Hermoso, que ha resultado ser la que presenta un mayor grado de deficiencia maxilar, y se ha seguido con Carlos I e Isabel de Portugal, Felipe II y sus mujeres Isabel de Valois y Ana de Austria, Felipe III y Margarita de Austria, y Felipe IV (el monarca que presenta un mayor grado de prognatismo, según el estudio) y sus dos esposas, Mariana de Austria (que era su sobrina) e Isabel de Borbón. Las dos primeras esposas de Felipe II, María de Portugal y María I de Inglaterra, no se han analizado ya que los investigadores no lograron encontrar retratos lo suficientemente fiables de ellas para obtener conclusiones.

Los Habsburgo conformaron varias generaciones de matrimonios endogámicos cuyo principal objetivo era asegurar la influencia de la familia en la Europa de los siglos XVI a XVIII, pero lo que no podían saber de ningún modo es que precisamente aquello que pensaban que los haría más poderosos fue lo que acabaría a la larga con su dinastía. Los autores del estudio concluyen que "las causas de la relación entre consanguinidad y la deformidad facial siguen sin estar claras del todo, el principal efecto del apareamiento entre parientes es un aumento de las posibilidades de que la descendencia herede formas idénticas de un gen de ambos padres. Esto reduce la aptitud genética de las personas, por lo que la 'mandíbula de Habsburgo' debe considerarse una condición recesiva".


FUENTE: National Geographic

sábado, 19 de marzo de 2022

Bicentenario de Perú: ¿cuál fue realmente el último país sudamericano en independizarse de España?

El país andino es la última excolonia española en América del Sur en celebrar su bicentenario. Los otros ocho países sudamericanos que se emanciparon de la corona española celebraron sus bicentenarios mucho tiempo antes. Bolivia y Ecuador lo conmemoraron en 2009. Venezuela, Argentina, Colombia y Chile, en 2010. Y Paraguay y Uruguay, en 2011. Sería lógico concluir que el desfasaje se debe a que Perú se independizó una década más tarde que los otros países de la región, pero no fue así. De hecho, el lugar que fue el centro del poder español en Sudamérica ni siquiera fue el último territorio de esta región en formar un estado independiente. 
¿Cómo se explica entonces que esté festejando su bicentenario tanto tiempo después que sus vecinos? Y ¿cuál fue realmente el último país sudamericano en lograr su independencia?


"Primer Grito Libertario" 
La respuesta a la primera incógnita es que, mientras que Perú conmemora los 200 años desde que el general José de San Martín proclamó la independencia, muchos de sus vecinos sudamericanos optaron por conmemorar el bicentenario no de su emancipación, sino del inicio de las revoluciones que eventualmente los llevarían a ser naciones libres años más tarde.
Esto explica por qué Bolivia fue el primer país de la región en celebrar su bicentenario, el 25 de mayo de 2009, a pesar de que cumplirá 200 años de independencia el 6 de agosto de 2025.

Lo que conmemoró el entonces presidente Evo Morales fue el bicentenario de la llamada Revolución de Chuquisaca, que es considerada por muchos el "Primer Grito Libertario de América" (aunque algunos sostienen que fue en realidad en La Paz o Quito donde se marcó el inicio independentista).
La Revolución de Chuquisaca fue un levantamiento popular ocurrido el 25 de mayo de 1809 en la ciudad que hoy es Sucre y que en la época colonial formaba parte del Virreinato del Río de la Plata.
Los criollos destituyeron al gobernador y formaron una Junta de Gobierno, que fue sofocada en 1810. Esta revolución fue el puntapié inicial de una serie de procesos similares a lo largo de Hispanoamérica.

Lo que gatilló estas revoluciones fue la invasión francesa de España, en 1808, que llevó al rey Carlos IV y su hijo, Fernando VII, a abdicar a favor de Napoleón Bonaparte, quien nombró a su hermano José como nuevo rey español. Pero en las colonias americanas las elites criollas no reconocieron a José I y aprovecharon el vacío de poder para crear sus propios gobiernos.
Si bien estas primeras Juntas de Gobierno inicialmente juraron fidelidad a Fernando VII, eventualmente rompieron con la corona, inspirados en las recientes independencias de Estados Unidos (1776) y Haití (1804), y en la Revolución Francesa (1789). Así inició una larga y complicada oleada independentista que fragmentaría a la región, resultando eventualmente en las naciones que conocemos hoy.

Revolución vs independencia
Fue el bicentenario de estas revoluciones o "gritos libertarios" los que conmemoraron entre 2009 y 2011 países como Bolivia, Venezuela, Argentina, Colombia, Chile y Uruguay, que luego realizaron festejos más modestos para marcar los 200 años desde que proclamaron de hecho su soberanía.
Pero ¿por qué estos países no celebraron directamente la fecha en que efectivamente lograron su liberación (que en muchos casos es considerado su "día de la independencia" oficial)?

Y ¿por qué consideran como el inicio de su emancipación la instalación de las primeras Juntas de Gobierno cuando estas todavía eran fieles a la corona española?

La historiadora argentina Beatriz Bragoni, autora de "San Martin: Una biografía política del Libertador" (2019), le dijo a BBC Mundo que no se trató de una decisión "fortuita".
"Instalar una fecha o una efeméride responde a los intereses de los Estados en crear sus propias narrativas nacionales y sus propias identidades nacionales", señaló. "En términos estrictos, en 1809-11 no había vocación de independencia en relación con España", aclaró.
No obstante, resaltó que "las conmemoraciones son procesos de reconstrucción y de recuerdos selectivos que hacen todas las naciones".


¿Cuál fue el último?
Entonces ¿cuál fue realmente la última colonia española en Sudamérica en independizarse?

La respuesta depende de cómo se lo mire. Si nos fijamos cuál fue la última nación en declararse un Estado soberano la respuesta es Uruguay. El país rioplatense conmemora su día de la independencia cada 25 de agosto, porque fue en esa fecha, de 1825, cuando una asamblea de representantes firmó la declaración de independencia.
Sin embargo, Uruguay -que entonces se llamaba Provincia Oriental- no se estaba independizando de España, del cual ya se había emancipado.
Se estaba rebelando contra la corona portuguesa y el Imperio de Brasil, que lo había invadido, para sumarse a las Provincias Unidas del Río de la Plata, como se llamó al territorio independentista que suplantó al Virreinato del Río de la Plata.

Fue solo en 1828 que la nación logró su soberanía, tras una mediación de Inglaterra entre Brasil y las Provincias Unidas (conformadas principalmente por la actual Argentina).
Dos años más tarde, con la firma de la Constitución, adoptó el nombre de Estado Oriental del Uruguay, por el río que define parte de su territorio.

El último: ¿Cuál fue entonces el último en emanciparse de España?

Pues Perú fue el último en dar su "grito libertario" ya que Lima, al ser el centro del poder realista en Sudamérica, fue la que más resistió la revolución libertadora.
"El virrey del Perú, José Fernando de Abascal, cumplió un rol crucial en la defensa de los intereses del rey y de la monarquía mediante una enfática política de exterminio de lo que llamó insurgentes o revolucionarios americanos", cuenta Bragoni.
Con la caída de Napoleón en Europa y el restablecimiento de Fernando VII en España, en 1814, los españoles dieron batalla contra los movimientos separatistas americanos, y la capital del Virreinato del Perú jugó un papel clave.
"Lima fue el centro de la contrarrevolución porque ahí estaba la mayor opinión pública a favor de sostener la legitimidad monárquica y, al mismo tiempo, sus comerciantes, sus elites, financiaron la guerra en América del Sur", detalla la historiadora.

Fue así que, recién tras realizar su famoso cruce de los Andes y de liberar a Chile, en 1818, el libertador argentino San Martín llegó con su ejército a Lima, y declaró la independencia de Perú el 28 de julio de 1821.
Sin embargo, este no fue, en rigor, el último país sudamericano en liberarse de la corona española. Como ya hemos mencionado, Bolivia se declaró un estado independiente recién en 1825, cuatro años más tarde que Perú. Resulta que el lugar que dio el primer grito libertario terminó siendo el último en lograr su independencia.
El entonces llamado Alto Perú era una región autónoma que primero había sido dependiente del Virreinato del Perú y luego del Virreinato del Río de la Plata, pero, cuando estalló la revolución en Buenos Aires en 1810, el virrey Abascal lo volvió a reincorporar provisionalmente al territorio bajo su mando. Llevaría 15 años -y una larga guerra de guerrillas- liberar todo el territorio altoperuano del dominio español y poder fundar una nueva patria. La última nación sudamericana en independizarse de España fue bautizada República de Bolívar, en honor al libertador venezolano Simón Bolívar, pero en octubre de 1825 recibió su nombre actual de República de Bolivia.

FUENTE: BBC News Mundo

viernes, 7 de enero de 2022

El "descubrimiento de América"

La llegada de los europeos a América, se enmarca dentro de los llamados “descubrimientos geográficos”. Las causas serán económicas, científicas y políticas:
Europa quería encontrar una ruta directa para llegar a las llamadas “islas de las especias”. Tras la conquista de Constantinopla por los turcos en 1453, el deseo se convirtió en necesidad.
Una serie de avances técnicos posibilitó estos descubrimientos: la incorporación del timón, la brújula, el astrolabio, la invención de la carabela y de la nao…
Acabada su “Reconquista”, Portugal busca su expansión en ultramar, creando la Escuela de Sagres a finales del siglo XIV. Castilla, más retrasada, inicia la incorporación de las Canarias.

Ruta de las especias

Terminada la guerra de Granada, los Reyes Católicos pueden prestar atención al proyecto de alcanzar la India navegando hacia el oeste, puesto que el Tratado de Alcaçovas impedía llegar a la India bordeando la costa africana.

El proyecto de Cristobal Colón consistente en llegar a la India por el oeste fue presentado primero al rey de Portugal, que lo rechazó por lo erróneo de sus cálculos, ya que suponían que el diámetro de la tierra era de 30.000  kilómetros cuando la realidad es que es de 40.000. En lugar de 1125 millas, la realidad está en 2.495  (Mapa de Toscanelli) y por estar inmerso en el proyecto de llegar a Asia circunnavegando África. 

Mapa de Toscanelli

Tras la negativa portuguesa, presentó su proyecto a los Reyes Católicos, que a pesar del dictamen contrario de los expertos, que constataron los errores de cálculo de Colón, firmaron las Capitulaciones de Santa Fé. Por este contrato Colón recibía el título de almirante, virrey y gobernador de las tierras descubiertas y obtendría un 10% de las ganancias. La expedición, compuesta por la Pinta, la Niña y la Santa María, salió del puerto de Palos el 3 de agosto de 1492, hizo escala en Canarias y divisó tierra el 12 de octubre de 1492, llegando a la isla de Guanahaní.
La vuelta fue en enero de 1493 y en abril los Reyes Católicos le recibieron en Barcelona. Los resultados de aquella expedición fue decepcionante, pues no encontraron lo que buscaban y aquello no se parecía mucho a las descripciones de Marco Polo, pero vieron productos aprovechables ( tomate, maíz, perlas...) e  incluso la posibilidad de esclavizar a los indios.
Ese mismo año, ante las protestas portuguesas, se busca el arbitraje papal y el Papa Alejandro VI publicará las bulas Inter Caetera donde se entregaba a Castilla todas las tierras descubiertas que no pertenecieran a un príncipe cristiano a partir de un meridiano a 100 leguas al oeste de las Azores. La negativa portuguesa llevará a la firma en 1494 del Tratado de Tordesillas donde un meridiano a 370 leguas de las islas de Cabo Verde  separará las dos áreas de influencia: el oeste para Castilla y el este para Portugal.


Después del viaje principal, se realizarán  otros tres viajes donde se descubrirán: en el Segundo Viaje de Colón las Antillas Mayores (Puerto Rico, Jamaica), en el Tercer viaje las bocas del Orinoco e isla Margarita y en el Cuarto viaje Honduras y las costas americanas buscando un paso hacia el sur.Tras estos viajes, Colón morirá pobre y olvidado en 1506 en Valladolid sin saber que había descubierto un nuevo mundo.

A partir de entonces se procedió a la exploración y colonización sistemática del continente.

Tomado de historiaymas