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domingo, 10 de enero de 2016

El rostro andino de la fundación de Lima

El aniversario de Lima no solo debe recordar el legado español, sino también el señorío que ocupó antes este territorio. La historiadora María Rostworowski escribió al respecto:

Taulichusco curaca que dominaba Lima
De manera casi unánime los discursos y artículos periodísticos con ocasión de conmemorarse un nuevo aniversario de la fundación de Lima coincide en resaltar la participación española en dicho suceso, a la vez que silencian el aspecto andino de aquel episodio fundamental de la colonización del antiguo territorio inca […]. Tanto el curacazgo como el río que atraviesa sus tierras y fecunda sus campos se llamaban Lima o Limac. El quechua de la costa central, más suave que el del Cusco, no usaba la “r” sino la “l”. De ahí que las toponimias de los llanos centrales se pronunciaban de distinta manera, según la procedencia del hablante: serrano o yunga. Lima era un pequeño curacazgo supeditado al señorío de Ychma, que comprendía los valles bajos de las cuencas de los ríos Rímac y Lurín. Su sede principal era el centro ceremonial llamado Pachacámac por los conquistadores incas en honor del dios del mismo nombre, cuyo culto irradiaba sobre toda la región central del Tahuantinsuyo y alcanzaba también lugares lejano del ámbito andino. No solo eran apreciados los presagios emitidos por la divinidad, sino que se le veneraba como dios de los temblores.
Su ira se manifestaba en la intensidad de las sacudidas y el grado de su enojo, en la fuerza destructora de las ondas sísmicas.

Al tiempo de la llegada de los españoles a estas tierras, era curaca de Lima el viejo Taulichusco, personaje que no pertenecía al linaje de los antiguos
jefes de la región, a quienes los conquistadores cusqueños reemplazaron por personas adictas […]. Cabe explicar aquí que, según la constante dualidad andina, el curacazgo de Lima se dividía en los bandos de Anan y Lurín, cada uno de ellos con su respectivo curaca […]. Los gastos hechos en mantener a los fundadores hispanos y en la construcción de la nueva ciudad recayeron naturalmente sobre los indígenas. Esta pesada carga afectó severamente a los pobladores nativos de Lima, cuyo número no tardó en disminuir de manera alarmante. Según los datos de archivos españoles, el señorío de Lima contaba en 1535 con unos 4 mil tributarios, hombres en edad de trabajar. En 1544, menos de nueve años después, quedaban mil doscientos hombres y solamente 250 en 1557 […].


Taulichusco murió antes del asesinato de Pizarro en 1541. La sucesión se realizó sin mayores problemas, pues el nuevo jefe, Guachianiamo, había colaborado en el gobierno de su padre como corregente […]. Su gobierno tuvo corta duración […]. Fue así que se nombró para el cargo de curaca a un hijo de Taulichusco, llamado Gonzalo, de quien sabemos defendió desesperadamente los derechos y las tierras propias de su pueblo […]. Con el correr de los años y el aumento de la población europea, fue dejándose sentir en Los Reyes la falta de terrenos para construir casas y huertas. Por tal razón, en tiempos del Marqués de Cañete, se decidió mudar nuevamente a los naturales de Lima a un lugar más alejado, para así aprovechar sus tierras.
Se optó por crear el pueblo y reducción indígena de Santa María Magdalena, al que fueron a vivir no solo los naturales de Lima, sino también los de Maranga, Guatca, Amancaes y Guala […]. Después de tantas injusticias, es tiempo de que la comuna de Lima ofrezca una tardía reivindiación a don Gonzalo y, en su persona, a sus antiguos pobladores […].
María Rostworowski
El Dominical, 25 de enero de 1981.

sábado, 18 de enero de 2014

La Lima de "Taulichusco": prehispánica

Francisco Pizarro y los españoles llegaron a Pachacámac a fines de 1534. Venían desde Jauja buscando un lugar para fundar la capital del Perú.
El 6 de enero de 1535 un grupo de soldados fue a explorar el valle del Rímac. Una semana después regresó la expedición diciendo que habían encontrado el lugar perfecto.
El 18 de enero de 1535, Francisco Pizarro fundó la "Ciudad de los Reyes" en advocación a los reyes magos. Al llegar al valle del Rímac, los españoles encontraron lo que buscaban, un lugar con salida al mar, buen clima y donde los vientos eran saludables. El nombre de Rímac sonó a Limac a los oídos de los españoles, así nació el nombre de nuestra ciudad. Rímac significa hablador o hablar.

Fundación de Lima por Francisco Pizarro
Lima se ubica en un desierto natural, sin embargo, a la llegada de los españoles a Lima encontraron un gran valle cubierto de vegetación. Esto pudo ser posible gracias a la construcción de canales de regadío durante el intermedio temprano (200-700 d.C.) y que fueron perfeccionados en la época de la influencia Wari.
Del río Rímac salían grandes canales de regadío que por su regular tamaño fueron llamados ríos: río Guatica o Huatca, río Surco y Maranga.
Según Alejandro Reyes Flores y Fernando Flores Zúñiga, el río Huatica entraba a Lima por el Martinete (hoy jirón Amazonas), seguía por la calle de las carrozas, el barrio de Santa Clara, cruzaba la avenida Grau por el jirón Andahuaylas hacia la Victoria, de allí a Lince y San Isidro.
Luego de la fundación, se hizo el trazado en manzanas sobre las vías prehispánicas que ya existían. Se utilizó el modelo del castrum o campamento militar romano para su diseño.

Castrum romano o campamento militar dividido en manzanas.

Plano de la Ciudad de Líma
De esa Lima que encontraron los españoles nos queda poco. Según las reconstrucciones hechas por Santiago Agurto, Juan Günther y Fernando Flores Zuñiga, el actual centro histórico de Lima estaba atravesado por canales y caminos.
Por un lado se ubicaba el capac ñam o camino incaico que ingresaba al centro histórico siguiendo el jirón quilca. Según Juan Günther:
“Al sur del Tianguez, en el cruce del camino de los incas con el antiguo wari, actuales jirones Quilca y Miró Quesada, y actual plaza Elguera, se encontraba, según el Anónimo Portugués, el Tambo de Lima y lo que podríamos llamar terminal de comunicaciones”. (Günther 1992: 41)
Este era uno de los varios tambos que se ubicaban en las entradas de la comarca. Los nombres de algunas calles han dejado huella de su existencia, Juan Bromley señala algunos de estos:
“Tambo de los Caballeros de Balaguer, en la actual calle de Desamparados; los Tambos de Hinojosa, del Sol y de Huánuco, en el barrio de San Lázaro; el Tambo Blanco o Mesón Blanco, por las Nazarenas; el Tambo de Belén; el de la Estrella, en la calle de la Huaquilla; el de la Sirena, en la calle de este nombre”. (Bromley 2005: 124)
Las vías prehispánicas han desaparecido, actualmente solo se conservan el jirón Quilca, Junín y Miró Quesada. 
                          

El jirón de la Unión no existía, en su lugar había una vía que unía la esquina del jirón Quilca y Belén (cuadra 2 del jirón de la Unión) con la plaza principal (hoy plaza mayor). Pizarro desapareció este camino al hacer la cuadricula para las calles.
A pesar del nuevo orden urbano, algunas calles conservaron en sus nombres la existencia de construcciones prehispánicas, es el caso de las calles:
Huaquilla (cuadra 10 del jirón Ayacucho) que tomó su nombre de una pequeña huaca que fue demolida en la segunda mitad del siglo XVII.
Panteoncito (cuadra 3 del jirón Rufino Torrico) Juan Bromley cree que pudo existir en esta calle una pequeña huaca de indios.
Rastro de huaquilla (cuadra 1 del jirón Cangallo) donde se ubica la piedra horadada, que es considerada una piedra prehispánica. María Rostworowski no cree que esta piedra esté relacionada con la huaca de la plaza santa Ana (hoy Plaza Italia).
Tambo del sol (jirón Chalaco en el Rímac) que toma su nombre de una posada que acogía a los viajeros que venían por el camino inca desde el norte del Perú. No se descarta la existencia de un tambo prehispánico.
Jirón Trujillo (distrito del Rímac) toma su nombre por estar construido sobre el antiguo camino inca que iba a Trujillo. Este camino continuaba por el Rímac y salía hacia la actual avenida Túpac Amaru.

LA PLAZA MAYOR

La plaza prehispánica era de forma ligeramente triangular. Sobre esta se creó la Plaza Mayor. En este lugar se ubicaba el palacio de Taulichusco (actual palacio de Gobierno), a un lado una pequeña huaca llamada por Emilio Hart-Terré, Puma Inti (sobre esta se construyó la Catedral de Lima) y en el otro extremo un corral de llamas que era propiedad de Taulichusco (terreno hoy ocupado por la municipalidad de Lima). Sobre el palacio de Taulichusco Juan Günther anota:
“El palacio del curaca formaba una sola unidad con el solar de Jerónimo de Aliaga a la que se accedía por una rampa, paralela a la actual calle Palacio, que con el tiempo se ha convertido en la escalera que da acceso a las oficinas presidenciales desde la calle citada. Detrás del Palacio, como ya se dijo, estaba la bocatoma del más antiguo río artificial del valle y la huerta desde donde también se controlaba el riego del río Huatica.” (Günther 1991: 42)
La ubicación de la plaza mayor no fue cambiada, por ser este lugar un sitio estratégico para el control de los canales de regadío y los caminos incas.
En la primera cuadra del jirón de la Unión (calle de palacio) se encontraba una pequeña huaca, sobre ésta se construyó la casa Aliaga. La casa Aliaga es la más antigua de la ciudad de Lima. María Rostworowski cree que esta huaca estuvo unida al palacio de Taulichusco.

Casa Aliaga, la casa más antigua de Lima está construida sobre una huaca prehispánica 

LA CALLE MÁS ANTIGUA DE LIMA

El jirón Quilca es la calle más antigua de Lima que conserva su trazado prehispánico, pues está construida sobre el camino inca que dividía a la ciudad de este a oeste y seguía hacía el actual distrito del Rímac. Todas las demás vías desaparecieron bajo la cuadricula europea.

A simple vista un pasaje peatonal, en la época prehispánica fue parte del gran camino inca. Jirón Quilca visto desde la plaza San Martín 

En esta vía prehispánica se ubicó la calle alfareros (cuadra 3) donde vivían los artesanos indígenas que elaboraban cerámica utilitaria y los vendedores de pescado.
Otras vías prehispánicas que se han conservado son el jirón Junín, Rufino Torrico y Miró Quesada.

CIUDAD DE HUACAS

La huaca más importante de la zona se encontraba en la actual plaza Italia o plaza Santa Ana. Según María Rostworowski es por eso que esta plaza mantiene la forma trapezoidal de las plazas incaicas. Este lugar era muy importante para la población indígena y por eso allí fue fundado el hospital de indios de Santa Ana.
Waldemar Espinoza y Juan Günther creen que en este lugar estuvo el oráculo de Lima, siguiendo una información del cronista Cristóbal de Albornoz.
“Rimac, guaca de los indios de Lima que se dezían ychmas, donde está poblada la ciudad de los Reyes, era una piedra redonda. Está en un llano donde tiene la guerta Gerónimo Silva”. (Günther 1991: 41)
Plaza Santa Ana o Italia, en este lugar se ubicaba la huaca más importante de Lima 
Sitios arqueológicos de Lima prehispánica
¿QUIÉN FUE TAULICHUSCO?

Los curacazgos de Lima fueron conquistados por los incas. El gobierno del valle estaba en manos de Taulichusco, un curaca yana de Mama Vilo, mujer secundaria de Huayna Capac.
Francisco Pizarro fijó su residencia en el palacio de Taulichusco y lo despojó de su poder. Vivió algunos años. Sus hijos Francisco y Gonzalo fueron herederos de nada.
Sobre Taulichusco se conoce muy poco, apenas algunos documentos hallados por Lohmann Villena nos hablan de este curaca y sus descendientes.
En las últimas décadas la figura de este curaca yana ha sido rescatada del olvido. Durante la gestión del alcalde Alfonso Barrantes, se erigió un monumento a Taulichusco en el pasaje Santa Rosa, a un lado del edificio municipal.
A pesar de saber poco de él, desde el 2006, un grupo de congresistas y organizaciones neo-indigenistas han organizado un homenaje denominado la “fundación indígena de Lima”.
Este evento que habla de un personaje histórico, podría ser parte de una interpretación política. Hablar de Taulichusco como el último curaca o señor de Lima, nos crea una imagen algo falsa de nuestro pasado.
Recordemos a María Rostworowski y Waldemar Espinoza quienes han recalcado que era un curaca yana. Los curacas yanas no siempre eran originarios del lugar donde gobernaban. Tampoco eran libres, eran servidores del inca o de las panacas. Es decir, no eran señores de señorío, la tierra que gobernaban no les pertenecía, ni les perteneció.
Hablar de Taulichusco como un señor indígena, es muy relativo, estamos más bien ante un yana, un servidor que cuidaba las tierras, ganados y producción del inca. Además existen serias dudas sobre Taulichusco como último curaca de Lima, ya Raúl Porras Barrenechea ponía en duda que este curaca haya gobernado por su avanzada edad.
Algunos quieren utilizar la imagen de Taulichusco para recrear una identidad indígena de Lima desde el presente, sin embargo, esta manipulación histórica tiene bases muy frágiles. Si no, basta recordar la famosa polémica durante la gestión del alcalde Luis Castañeda cuando se hizo la mudanza del monumento de Pizarro al parque de la Muralla. Por eso, ante cualquier manipulación ideológica presente de nuestro pasado, es mejor recurrir a la investigación histórica.
Me olvidaba, feliz día a mi querida ciudad, a los limeños viejos y nuevos. A los que la conocieron siempre y a los que recién la descubren con ojos curiosos.

Monumento a Taulichusco, último curaca de Lima 
PLANO DE LIMA COLONIAL
BIBLIOGRAFIA
  • Álbum conmemorativo del IV centenario de la fundación de Lima. Lima: Imp. C. Ruiz, 1935
  • AGURTO, Santiago. Lima Prehispánica. Lima: Municipalidad de Lima – FINANPRO. 1984
  • BROMLEY, Juan. Las viejas calles de Lima. Lima: Municipalidad de Lima. 2005
  • GÜNTHER DOERING, Juan y Guillermo LOHMANN VILLENA. Lima. Madrid: Mapfre. 1992
  • LOHMANN VILLENA, Guillermo. “El testamento del curaca de Lima don Gonzalo Taulichusco (1562)”. Revista del Archivo General de la Nación, 7: 267-275. 1984
  • PORRAS BARRENECHEA, Raul. “La raíz india de Lima”.http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/libros/linguistica/legado_quechua/la_raiz.htm
  • ROSTWOROWSKI, María. “Lima antes de Lima”. (Entrevista)http://www.librosperuanos.com/autores/maria-rostworowski2.html
  • Fernando Flores Zúñiga y Alejandro Reyes. Foro sobre el río Huatica.
SITIOS ARQUOLÓGICOS DE LIMA

jueves, 16 de enero de 2014

Lima antes de Lima : Prehispánica

MARÍA ROSTWOROWSKI  "Lima antes de Lima"
Por Jorge Paredes Fuente: El Dominical, Lima 16/01/05 

Una de las contribuciones centrales de la copiosa y reveladora obra de la doctora María Rostworowski ha sido el estudio y el descubrimiento de la costa central prehispánica. Libros claves como Curacas y sucesiones, costa norte (1961)Señoríos indígenas de Lima y Canta (1978) o Costa peruana prehispánica (1988) nos hablan de la vida en Lima, antes de la fundación española. Conversamos con la doctora Rostworowski para que nos haga un retrato de lo que era la ciudad en aquel entonces. 

Se puede decir que existía Lima antes de la llegada de los españoles, ¿cómo era la población prehispánica de la costa central? 
Claro, Lima era un valle muy frondoso. Hay varios cronistas que hablan que era un vergel por la cantidad de árboles que había, tanto ornamentales como frutales. Era un valle muy fresco. El pequeño curacazgo de Lima era uno de los tantos que existían en el valle, como el señorío de Sulco, el señorío de Huala y el de Maranga, todos ellos estaban supeditados al Señor de Pachacámac, que regía tanto el valle bajo de Lurín como en el valle bajo de Lima.

¿Se sabe cuánta población tenían estos curacazgos? 
Eran pequeñas aldeas con tierras de cultivos, pero supeditados a un señor mayor. Mucho antes que llegaran los españoles e incluso antes que llegaran los incas, se sabe que la costa central era un valle muy poblado. Sin embargo, antes que aparecieran los españoles, aparecieron las enfermedades que devastaron toda América Central y del Sur. Las epidemias eruptivas, como el sarampión y la viruela, y la gripe, que eran enfermedades desconocidas aquí, causaron una baja demográfica espantosa que no cesó hasta después de la Colonia. Yo he visto archivos que dan cuenta de muchos "ayllus fenecidos" por las enfermedades. Después, durante las guerras civiles entre españoles, ambos bandos utilizaron a los indígenas como cargadores de municiones y víveres, con todo esto la población fue diezmada considerablemente. Se sabe por archivos que Pachacámac, que era numerosa, a fines del XVI tenía solamente siete habitantes. Fue realmente una catástrofe demográfica.
Sitios arqueológicos de Lima
¿Y cuál era la importancia de Pachacámac en la costa central? 
Pachacámac era el dios más importante de toda la costa. Era el dios de la noche y de los terremotos, el señor de los movimientos sísmicos. Era muy temido. Justamente lo adoraban para que estuviera tranquilo, pues decían que si se movía sucedía un temblor; si se movía más venía un terremoto; y si se levantaba era el fin del mundo. También el templo tenía un oráculo muy consultado. En lo político, se trataba de un gobierno teocrático. En manuscritos del siglo XVI no figura la existencia de un sacerdote mayor, sino solo de un curaca, pero yo creo que sí había sacerdotes, porque en una carta del siglo XVI se cuenta que el "obispo de Pachacamac había ido a visitar a Atahualpa". Es probable que en la terminología española la palabra "obispo" sea utilizada para designar a un personaje que tenía el cargo de sacerdote. Ahora, no se sabe cómo se repartían el poder el sacerdote y el curaca.



Aparte de Pachacámac, Lima también tenía un oráculo, ¿se sabe dónde estaba situado? 
Estaba situado en La Calera, en lo que es ahora la Plaza Italia. Ahí había una huaca muy adorada. Eguiguren cuenta que dicha huaca tenía tanta adoración que los españoles la derribaron para construir en su lugar una plaza. Por eso la Plaza Italia tiene un modelo trapezoidal, que es de estilo inca, y no sigue el modelo de las otras plazas hispánicas de Lima.

¿Y la piedra horadada que está cerca de ahí, pertenecía a la misma huaca?
No tiene nada que ver. Seguro la adoraban como lo hacían con muchas guancas (piedras sacralizadas), pero no tiene nada que ver con el oráculo de Lima. Más bien había otra huaca donde ahora está Palacio de Gobierno, que se unía con lo que ahora es el edificio del correo. Todas estas huacas eran solo centros de adoración, pero la única que tenía una extensión territorial era Pachacámac, a cuya fiesta acudía gente de todos los lugares. 

¿Y el Dios Pachacámac estaba hecho en madera? 
Era igual al que ahora está en el Museo de Sitio de Pachacámac, aunque éste no era el ídolo en sí mismo porque Hernando Pizarro, después de pedir el rescate, deshizo la bóveda donde estaba el ídolo principal. Pero López de Gomara dice en su crónica que había ídolos reproducidos en toda la ciudadela de Pachacámac, igual como nosotros ahora reproducimos la imagen de Cristo crucificado. Una de esas reproducciones fue encontrada en la huaca pintada y es la que podemos ver en el Museo de Sitio.

Usted menciona en uno de sus libros que el culto de Pachacámac se continuó después con en el culto del Señor de los Milagros. 
Es que hay similitudes en la adoración. Porque Pachacámac era el dios de los temblores igual que el Señor de los Milagros. Pachacámac era considerado el patrón de la costa, título similar que se le dio al Señor de los Milagros desde la Colonia como patrón de Lima. Es probable que gente de las huertas de Hernán González, encomendero de Pachacámac, haya venido a trabajar a Lima y con ellos haya llegado el culto a la ciudad. Cuando había temblores los indígenas invocaban a Pachacámac, algo que fue seguido después por los esclavos negros. Y se sabe, además, que los antiguos peruanos solían pintar sus divinidades, incluso se habla de la existencia de un lienzo donde estaba reproducido un hijo de Pachacámac. Un siglo después, cuando mueren los antiguos indígenas de la costa, los negros esclavos continúan con el culto y un siglo más tarde nace la adoración al Señor de los Milagros. 
Oráculo de Pachacamac
¿Y respecto a los curacas de Lima, quién fue en realidad Taulichusco? 
Fue el curaca de Lima y estuvo presente al momento de la fundación española. Taulichusco era yanacón de Mama Vilo, una mujer secundaria de Huayna Capac. Y su hermano, Caxa Paxa (Kasha Pasha), era yanacón de Huayna Capac y residía en el Cusco. Taulichusco no vivió mucho, incluso murió antes que Pizarro. Lo heredó su hijo Francisco, que era su corregente, quien también murió a los pocos años y le sucedió su hermano, don Gonzalo. Por eso mi libro Señoríos indígenas de Lima y Canta está dirigido "A don Gonzalo, curaca de Lima". Es triste pero la gente no conoce la historia de la ciudad. En México han hecho estatuas a todos sus personajes prehispánicos, y yo no sé por qué en el Perú no se ha hecho lo mismo.
Es preciso analizar la etimología del nombre del curaca de Lima, Taulichusco, pues Harth-Terré encuentra un origen mochica a esta voz, cuando se trata del quechua de la región central. En el Lexicón quechua de Domingo de Santo Tomás se lee: Tauri-atramuzes. Ahora bien atramuz o altramuz son distintas grafías para designar al Lupinus mutabilis. Según Weberbauer los nombres vernaculares para el Lupinus son el de tarhui en el sur y chocho en el norte. Sin embargo, en el diccionario quechua de González Holguín encontramos: Tarui-altramuzes o chochos, mientras Bertonio (aymara) señala: Tauri-Altramuzes o chochos o Lupinos que llaman en Italia. Los curacas de Surco se apellidaban Tauri Chumbi y el señor de Lima Tauli, variante fonética costeña. La segunda palabra Chusco, según Domingo de Santo Tomás significa el número cuatro; palabra costeña diferente a la cusqueña Tahua. 

Tawli Chusku (por M. Cajahuaringa)
Usted hablaba del valle de Lima como un lugar muy frondoso, ¿había un sistema ecológico en la ciudad? 
Están las lomas detrás de Pachacámac, que eran pequeños curacazgos, como el de Manchay. Yo he recorrido esas zonas que son pequeñas quebradas con pueblos detrás de la Cruz de Hueso, en San Bartolo. Estas lomas tenían vegetación diversa. Existían molles, tara, y diversas cactáceas. Son lomas que todavía no se han estudiado lo suficiente. 

El nombre de Lima ¿Mucho se ha especulado sobre el origen del nombre de Lima, cuál su hipótesis? 

El nombre de Lima proviene del habla del quechua costeño que pronunciaba la "ere" como "ele". Por eso "Lima" o "Límac" era la pronunciación de "Rímac" y "Sulco" era la pronunciación de "Surco". Por eso también existen documentos donde "Mala" figura como "Mara" y se sabe, además, que los costeños decían "Caxamalca", mientras que los serranos decían "Caxamarca" (Kashamarka).


EL ROSTRO ANDINO DE LA FUNDACIÓN DE LIMA

De manera casi unánime los discursos y artículos periodísticos con ocasión de conmemorarse un nuevo aniversario de la fundación de Lima coinciden en resaltar la participación española en dicho suceso, a la vez que silencian el aspecto andino de aquel episodio fundamental de la colonización del antiguo territorio inca. Tanto el curacazgo como el río que atraviesa sus tierras y fecunda sus campos se llamaban Lima o Limac. El quechua de la costa central, más suave que el del Cusco, no usaba la "r" sino la "l". De ahí que las toponimias de los llanos centrales se pronunciaban de distinta manera, según la procedencia del hablante: serrano o yunga.
Lima era un pequeño curacazgo supeditado al señorío de Ychsma, que comprendía los valles bajos de las cuencas de los ríos Rímac y Lurín. Su sede principal era el centro ceremonial llamado Pachacámac por los conquistadores incas en honor del dios del mismo nombre, cuyo culto irradiaba sobre toda la región central del Tahuantinsuyo y alcanzaba también lugares lejanos del ámbito andino. No solo eran apreciados los presagios emitidos por la divinidad, sino que se le veneraba como dios de los temblores. Su ira se manifestaba en la intensidad de las sacudidas y el grado de su enojo, en la fuerza destructora de las ondas sísmicas.

Limaq Llaqta. Elaboración del gráfico: Juan Gunther
Al tiempo de la llegada de los españoles a estas tierras, era curaca de Lima el viejo Taulichusco, personaje que no pertenecía al linaje de los antiguos jefes de la región, a quienes los conquistadores cusqueños reemplazaron por personas adictas. Cabe explicar aquí que, según la constante dualidad andina, el curacazgo de Lima se dividía en los bandos de Anan y Lurín (Hanan y Rurin), cada uno de ellos con su respectivo curaca.
Los gastos hechos en mantener a los fundadores hispanos y en la construcción de la nueva ciudad recayeron naturalmente sobre los indígenas. Esta pesada carga afectó severamente a los pobladores nativos de Lima, cuyo número no tardó en disminuir de manera alarmante. Según los datos de archivos españoles, el señorío de Lima contaba en 1535 con unos 4 mil tributarios, hombres en edad de trabajar. En 1544, menos de nueve años después, quedaban mil doscientos hombres y solamente 250 en 1557.


Don Gonzalo Taulichusco, hijo de Taulichusco el Viejo y último curaca de Lima
Taulichusco murió antes del asesinato de Pizarro en 1541. La sucesión se realizó sin mayores problemas, pues el nuevo jefe, Guachinamo, había colaborado en el gobierno de su padre como corregente. Su gobierno tuvo corta duración. Fue así que se nombró para el cargo de curaca a un hijo de Taulichusco, llamado Gonzalo, de quien sabemos defendió desesperadamente los derechos y las tierras propias de su pueblo.
Con el correr de los años y el aumento de la población europea, fue dejándose sentir en Los Reyes la falta de terrenos para construir casas y huertas. Por tal razón, en tiempos del Marqués de Cañete, se decidió mudar nuevamente a los naturales de Lima a un lugar más alejado, para así aprovechar sus tierras. Se optó por crear el pueblo y reducción indígena de Santa María Magdalena, al que fueron a vivir no solo los naturales de Lima, sino también los de Maranga, Guatca, Amancaes y Guala. Después de tantas injusticias, es tiempo de que la comuna de Lima ofrezca una tardía reivindiación a don Gonzalo y, en su persona, a sus antiguos pobladores.

Wanka en granodiorita, Piedra basal andina, Homenaje de la ciudad de Lima. A Taulichusco el viejo, el último de sus gobernantes natives.
Lima  rodeada de la muralla colonial

SITIOS ARQUEOLÓGICOS DE LIMA